Como manejar la ansiedad por separación de tu perro


La ansiedad por separación es una condición que ocurre frecuentemente y por la cual muchos clientes nos vienen a consultar. Hoy compartimos una hoy un artículo escrito por Myriam Fernández Lorca, propietaria de Family DOG en España, y especialista en modificación de conducta, para aclarar dudas sobre este tema:

El perro es fundamentalmente un ser social y la ansiedad por separación forma parte de su proceso evolutivo normal cuyo propósito es prevenir que se aleje demasiado de su madre y de su manada durante su etapa de cachorro. En la vida salvaje, el lobo pasa por el mismo proceso aunque tras semanas sin alejarse de la madre evoluciona hacia un estado más maduro en el que empieza a alejarse para participar más en la vida de la manada y a aprender a conseguir la comida. Este proceso gradual de maduración que se da tan naturalmente en la vida salvaje se ve truncado cuando el perro empieza a convivir con los seres humanos y empieza a ver cubiertas sus necesidades (comida, cobijo, afecto, etc.) sin tener que hacer nada.

¿Cómo podemos detectar la ansiedad por separación?

En la ansiedad por separación se pueden observar todos o algunos de los siguientes elementos:

  • Ladridos constantes

  • Arañar o morder, objetos, muebles o incluso las paredes (sobretodo en lugares cercanos a la puerta de salida de la vivienda).

  • Actividad motriz sin descanso (el perro no deja de moverse)

  • Salivación

  • Orinar o defecar de manera inapropiada sin que haya un problema médico de por medio.

  • Rutina de saludos demasiado efusivas o demasiado sumisas, etc.

Cuando estos síntomas son muy elevados pueden producirse también daños físicos en el perro tales como traumatismos en las uñas y almohadillas derivados de cavar y arañar, traumatismos en la tráquea y las amígdalas por ladrar en exceso, ladrido afónico o incluso laringitis, heridas en el hocico por morder los barrotes de la jaula y/o dermatitis en las patas o en los flancos por una limpieza excesiva (lamerse de manera compulsiva).

Antecedentes o factores de riesgo

Existe una serie de factores que predisponen a la aparición de la ansiedad por separación:

  • Separar al cachorro demasiado pronto de la camada (antes de los 2 meses de vida)

  • Perros que pasan por distintos hogares o perros adoptados.

  • Cambios de vivienda (incluso con la misma familia).

  • Experiencias traumáticas que haya podido tener mientras estaba solo.

  • No haberle acostumbrado de una manera gradual a que se quede solo en casa.

  • Trastornos de ansiedad basados en problemas como depresiones, fobias, disfunción cognitiva, etc.

No lo confundas con aburrimiento

Hay autores que consideran que hay que distinguir entre aburrimiento y ansiedad por separación, ya que, aunque pueden coincidir en el tipo de conductas problemáticas que desencadenan, hay que diferenciar si se hacen por aburrimiento o por un problema de ansiedad por separación.

Para diferenciarlas debemos estar atentos ya que en la ansiedad por separación las conductas problemáticas se muestran desde el primer momento en que se quedan solos y normalmente en las zonas cercanas a las salidas de la casa (puerta principal, ventanas, etc). En cambio, en el aburrimiento, las conductas problemáticas empiezan a desarrollarse pasado un tiempo desde la salida de los dueños y en cualquier zona de la casa.

¿Cómo podemos prevenirlo?

Lo mejor, como siempre, es prevenir, aunque no siempre vamos a poder evitar que se desarrolle el problema. Tenemos que evitar que el perro esté excesivamente apegado a sus dueños y se le debe acostumbrar a quedarse solo desde el principio. Para hacerlo debemos seguir una serie de pautas:

  • Evitar decirle nada al perro cuando nos vamos de casa, incluso durante los preparativos para la salida (vestirse, ducharse y demás).